Aqui tenemos, por un lado las interpretaciónes (en cualquiera de los dos casos excelentes) de Roberto Geoyeneche y Alfredo Zitarrosa de éste clásico tango con letra de Cátulo Castillo y música de Aníbal Troilo.
Y por otro lado, una interpretación libre de Leo Masliah. Que las disfruten!


La última curda (1956)
Letra: Cátulo Castillo
Música: Aníbal Troilo

Interpretación: Roberto Goyeneche (Argentina)




Letra:

Lastima, bandoneón,
mi corazón
tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron me lleva
hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva.
Ya sé, no me digas. ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda,
y es todo, todo, tan fugaz,
que es una curda, ¡nada más!
mi confesión...

Contame tu condena,
decime tu fracaso.
¿No ves la pena
que me ha herido?
Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo del olvido,
llorando mi sermón de vino...
¡Ya sé que me hace daño!
¡Ya sé que te lastimo
llorando mi sermón de vino!
Pero, es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en el licor que aturda
la curda que al final termine la función,
corriéndole un telón al corazón.

Un poco de recuerdo y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
que quema el sol
su lento caracol de sueño.
No ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris,
tras el alcohol.


Interpretación: Alfredo Zitarrosa (Uruguay)




La primera sobriedad (La última curda)
Interpretación libre: Leo Maslíah (Uruguay)





Letra:

Recibe mi violín la incontención
del fin de una vida longeva
tu insulso caldo knorr me lleva
despacito ante la Parca que me pase pa´ la cueva
No se, decime vos si es un error
la muerte es un remedio lógico
y todo dura tanto aquí
porque estoy sobrio y sigo mi medicación.

Cortá con los enemas, es que no ves acaso
que hoy ya mi vientre se ha movido
y hablame complicado de aquel amor gastado
por compartir un apellido.
Sabés que me hace bien, mis sintomas remiten
tomando mi tazón de leche
se colma mi vacin, se llena mi violín
y encuentro en un yoghurt de fruta
la ruta que da fin, a mi constipación
manchando mi pañal geriátrico.

Un caldo de verdura sin sabor
gotea por mis comisuras
una tropilla de enfermeras
me pondría en la picota si me vuelco la compota
cerrame el ventanal que enfrente está
el bar que me dio esta cirrosis
no ves que estoy que me hago pis
por una copita de anis, o un Gin Fiss

Cortá con los enemas, es que no ves acaso
que hoy ya mi vientre se ha movido
y hablame complicado de aquel amor gastado
por compartir un apellido
Sabés que me hace bien, mis sintomas remiten
tomando mi tazón de leche
se colma mi vacin, se llena mi violín
y encuentro en un yoghurt de fruta
la ruta que da fin, a mi constipación
manchando mi pañal geriátrico.