Archives for noviembre 2014

Cuando empieza a amanecer

Letra: Rubén Lena (Uruguay)

Hay letras que consiguen transmitir sensaciones o espacios de tiempo y lugar. Esta, para mí,  es una de ellas. Uno que es un tipo de ciudad pero que disfruta las pocas veces en el año que tiene la oportunidad de permanecer por unos días en algún lugar cerca de un río, ya sea un camping o en algún monte natural, el momento del amanecer tiene un encanto especial. La exquisita letra del gran Rubén Lena nos transporta. Disfruten! y si quieren... festejen!


Versión: Santiago Chalar (Uruguay)


Versión: Larbanois Carrero junto a Pepe Guerra (Uruguay) - Disco: Cometa sobre los muros


Letra:

Dicho:
Ni rengo ni manco…
La mirada franca,
una pinta blanca,
bien lustroso el anca,
tranco, tranco, tranco.

Cantado:
Cuando empieza a amanecer
y a aclarar el horizonte,
se comienza a divisar
el negro perfil del monte.

Y allí está el Cebollatí,
como un espejo de lindo
y el lucero está temblando
sobre las aguas del río.

Mañanita no te apures,
que el silencio está quietito
y en las puntas de los pastos
está dormido el rocío.

El verde oscuro del junco
se hace negro en el bañado
y el Juan Grande anda en lo suyo
pensativo y cabizbajo.

La noche se hizo la ciega
pero ha sentido remando
y el río como un gran padre,
las soledades velando…

Mañanita no te apures,
que el silencio está quietito
y en las puntas de los pastos
está dormido el rocío.

Nanas de la cebolla

Poema de Miguel Hernández (España 1910 - 1942)
Música: Alberto Cortéz (Argentina)

Este es el último poema escrito por Miguel Hernández mientras se encontraba encarcelado por el régimen franquista, aunque aparece sin título la tradición la recogió y mantiene como "Nanas de la cebolla". Se publicó en la Revista Halcón (Mayo 1946).
El poema está dedicado a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer (Josefina Manresa) en la que le decía que no comía más que pan y cebolla.
En una carta de M. Hernández a su esposa, publicada por Concha Zardoya expresa: ...."El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles te mando estas coplillas que le he hecho...".

Buscando información por la web encontré una explicación interesante del contexto en el que se encontraba el autor en el momento de escribir el poema:

“Nanas de la cebolla” pertenece a uno de los libros más intimistas y más exaltados de la trayectoria literaria de Miguel Hernández. Hemos podido comprobar, que, con motivo de la Guerra Civil española, el poeta alicantino, o más bien su obra, sufre una serie de cambios, si no radicales, bastante evidentes al ser sus distintos poemas comparados entre sí.
Esta composición, una de las más tristes “canciones de cuna” de la llamada Generación del 36, se origina al ser el poeta capturado y posteriormente encarcelado por haber participado en el bando republicano en la sexta división. Hernández escribe a su mujer y su hijo desde prisión explicando con sutileza y maestría, cómo se siente al saberse condenado a muerte, al darse cuenta de que nunca los volverá a ver, abrazar, que no será partícipe de sus vidas, de su futuro, del crecimiento de su hijo, su evolución… morirá entre esas cuatro paredes sin poder remediarlo.
Éste es el último poema perteneciente al “Cancionero y romancero de ausencias”, que el autor empieza a escribir en 1938 (ésta es de 1939), entre rejas, en ocasiones valiéndose tan sólo de un trozo de papel higiénico, a falta de un cuaderno u hojas de papel sueltas. En este libro los protagonistas serán sin duda, el hijo fallecido del autor, la nueva llegada a la familia Hernández, y claro está, su esposa, así como la frustración por la derrota de los republicanos ante los fascistas. Todo esto, claro está, bajo los efectos de las penurias, desolación, el hambre, los tratos vejatorios, la soledad y la desesperanza que producen a un ser humano, el estar enjaulado y condenado a muerte. En 1942, Miguel Hernández cae gravemente enfermo, y muere en el reformatorio de adultos de Alicante. Nanas de la cebolla, y los demás poemas que componen este libro, son, por tanto, los últimos que el poeta alcanzó a escribir en los concluyentes (y dolorosos) años de su vida."

También allí pueden encontrar el análisis del texto.
Aquí vamos con las versiones. Que las disfruten!

Versión: Joan Manuel Serrat (España)

Video:


Versión: Alberto Cortéz y J. M. Serrat

Versión: Enrique Morente (España)

Versión: José Merce, Pasión Vega y Carlos de Pepa - Disco: Ruido (2010)

Letra:

La cebolla es escarcha 
cerrada y pobre. 
Escarcha de tus días 
y de mis noches. 
Hambre y cebolla, 
hielo negro y escarcha 
grande y redonda. 

En la cuna del hambre 
mi niño estaba. 
Con sangre de cebolla 
se amamantaba. 
Pero tu sangre, 
escarchada de azúcar 
cebolla y hambre. 

Una mujer morena 
resuelta en luna 
se derrama hilo a hilo 
sobre la cuna. 
Ríete niño, 
que te traigo la luna 
cuando es preciso. 

Alondra de mi casa 
ríete mucho, 
que es la risa en tus ojos 
la luz del mundo. 
Ríete tanto, 
que mi alma al oírte 
bata el espacio. 

Tu risa me hace libre, 
me pone alas. 
Soledades me quita, 
cárcel me arranca. 
Boca que vuela, 
corazón que en tus ojos 
relampaguea. 

Es tu risa la espada 
más victoriosa, 
vencedor de las flores 
y las alondras. 
Rival del sol. 
Porvenir de mis huesos 
y de mi amor. 

Desperté de ser niño: 
nunca despiertes. 
Triste llevo la boca: 
ríete siempre. 
Siempre en la cuna 
defendiendo la risa 
pluma por pluma. 

Ser de vuelo tan alto, 
tan extendido, 
que tu carne es el cielo 
recién nacido. 
Si yo pudiera 
remontarme al origen 
de tu carrera.

Al octavo mes ríes 
con cinco azahares. 
Con cinco diminutas 
ferocidades. 
Con cinco dientes 
como cinco jazmines 
adolescentes. 

Frontera de los besos 
serán mañana, 
cuando en la dentadura 
sientas un arma. 
Sientas un fuego 
correr dientes abajo 
buscando el centro. 

Vuela niño en la doble 
luna del pecho: 
él, triste de cebolla, 
tú, satisfecho. 
No te derrumbes. 
No sepas lo que pasa 
ni lo que ocurre.

Esos locos bajitos

El domingo a las 5:06 hs llegó Renato!
Bienvenido!!

Letra y música: Joan Manuel Serrat (España)

Versión: Joan Manuel Serrat


Versión: Serrat y Joaquín Sabina (España)


Versión: Carlos Varela (Cuba)

Letra:

A menudo los hijos se nos parecen,
así nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.

Niño, deja ya de joder con la pelota.
Niño, que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada y en cada canción.

Niño, deja ya de joder con la pelota.
Niño, que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un día nos digan adiós.

Abc

Letra y música: Edú "Pitufo" Lombardo (Uruguay)

Versión: Edú "Pitufo" Lombardo - Disco: Rocanrol (2007)


Versión: Liliana Herrero (Argentina)

Letra:

Perfume la melodía que nos guía
y nos convida a comprender
que no hay amor sin coraje,
sin la luz se apaga el viaje del querer.

Abrazándose a un estado
de pensamiento sagrado
en alguna dimensión.
Recuperando la calma
sin llevar en nuestra espalda
el dolor.

Si la armonía es la ciencia
de mantener la paciencia, la pasión.
Cuando el miedo se aprovecha
podrás tomar la cosecha, ver la flor.

Como todo se transforma,
toma forma de milonga
tu silueta en la canción.
Disculpá el atrevimiento,
es que la encontré en el viento
respirando de tu amor.

Naif

Letra y música: Esteban Klisich (Uruguay)

Versión: Esteban Klisich - Disco: El mar de la nostalgia (2008)



Video:



Versión: Laura Canoura (Uruguay) - Disco: Interior (1996)



Video:



Letra:

Cuando salgas a la calle
y te reciba un chaparrón
empapándote la sonrisa
y el sacón.
Y la gente allá en la esquina
sea una sombra que respira
mientras ronda
un asesino del color.

Cuando andés jugando un serio
con la mugre del cordón.
Cuando venga el viento
a helarte la ilusión.
Cuando sientas que jamás
Montevideo vio pasar
algo tan gris, tan triste
y feo como vos.

No te olvides
lo que aquel
viejo decía: hoy es
siempre todavía,
ahora viene lo mejor.
No te olvides de buscarte
donde espera, donde vive,
donde sigue estando
lo lindo de vos.

Donde queda el mejor beso
la mejor puesta de sol
donde canta la bahía
su canción.
Y hasta el humo de
los trenes te saluda.
Donde nunca nada duda.
Donde resiste tu amor.

Donde paran tus proyectos
esperando la ocasión.
Donde tu fotografía
no cambió.
Y tus ganas ya no aguantan
más la espera de inventar
la primavera y se subieron
al camión.

Y es por eso que te digo
lo que aquel viejo decía:
hoy es siempre todavía,
si señor.
Y a mi modo te lo digo
y no te miento
no te olvides que yo cuento
con tu hermoso corazón.

Jacinto Chiclana

Letra: Jorge Luis Borges (Argentina)
Música: Astor Piazzolla (Argentina)

Versión: Jorge Luis Borges


Versión: Edmundo Rivero (Argentina)

Versión: La Chicana (Argentina)

Versión: Alfredo Casero (Argentina)

Versión: Francisco Falco (Uruguay)

Versión: Nelly Omar (Argentina)

Letra:

Me acuerdo, fue en Balvanera,
en una noche lejana,
que alguien dejó caer el nombre
de un tal Jacinto Chiclana.
Algo se dijo también
de una esquina y un cuchillo.
Los años no dejan ver
el entrevero y el brillo.

¡Quién sabe por qué razón
me anda buscando ese nombre!
Me gustaría saber
cómo habrá sido aquel hombre.
Alto lo veo y cabal,
con el alma comedida;
capaz de no alzar la voz
y de jugarse la vida.

(Recitado)
Nadie con paso más firme
habrá pisado la tierra.
Nadie habrá habido como él
en el amor y en la guerra.
Sobre la huerta y el patio
las torres de Balvanera
y aquella muerte casual
en una esquina cualquiera.

Sólo Dios puede saber
la laya fiel de aquel hombre.
Señores, yo estoy cantando
lo que se cifra en el nombre.
Siempre el coraje es mejor.
La esperanza nunca es vana.
Vaya, pues, esta milonga
para Jacinto Chiclana.

Razón de vivir

Letra y música: Víctor Heredia (Argentina)

Versión: Víctor Heredia


Versión: Mercedes Sosa y Lila Downs (Argentina / México)

Letra:

Para decidir si sigo poniendo esta sangre en tierra,
Este corazón que va de su parte, sol y tinieblas
Para continuar caminando al sol por estos desiertos
Para recalcar que estoy vivo en medio de tantos muertos.
Para decidir, para continuar, para recalcar y considerar
Sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros

Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida
Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida.

Para aligerar este duro peso de nuestros días,
Esta soledad que llevamos todos islas perdidas
Para descartar esta sensación de perderlo todo
Para analizar por donde seguir y elegir el modo.

Para aligerar, para descartar, para analizar y considerar
Sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros
Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida
Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida

Para combinar lo bello y la luz sin perder distancia,
Para estar con vos sin perder el ángel de la nostalgia
Para descubrir que la vida va sin pedirnos nada
Y considerar que todo es hermoso y no cuesta nada.

Para combinar, para estar con vos, para descubrir y considerar
Sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros

Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida
Ay fogata de amor y guía
Razón de vivir mi vida.