En estos días vi la película "Violeta se fue a los cielos". Es sobre la artista chilena Violeta Parra (1917-1967). Me gustó mucho, la película permite conocer un poco más de la persona, más allá de su producción artística.
El papel de Violeta lo hace muy bien la actriz Francisca Gavilán, de la cual incluyo su versión y es la banda sonora de la película en los créditos finales.
Que disfruten las versiones y si pueden vean la película.

Versión: Violeta Parra (Chile)


Versión: Versión: Francisca Gavilán (Chile)

Versión: Mercedes Sosa (Argentina)

Versión: Mercedes Sosa y Milton Nascimento (Brasil)

Versión: Mercedes Sosa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Milton Nascimento, Gal Costa (Brasil)

Versión: Joan Manuel Serrat (España)

Versión: Inti Illimani (Chile)

Versión: Liliana Herrero (Argentina)

Versión: Pedro Guerra (España)

Versión: Washington Carrasco y Cristina Fernandez con Larbanois Carrero (Uruguay)

Letra:


Volver a los diecisiete
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente.
Volver a ser de repente
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo
en este instante fecundo.

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí.

Mi paso retrocedido,
cuando el de ustedes avanza;
el arco de las alianzas
ha penetrado en mi nido
con todo su colorido,
se ha paseado por mis venas
y hasta las duras cadenas
con que nos ata el destino
es como un diamante fino
que alumbra mi alma serena.

Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido el saber,
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento.
Todo lo cambia el momento
cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente
de rencores y violencia:
solo el amor con su ciencia
nos vuelve tan inocentes.

El amor es torbellino
de pureza original;
hasta el feroz animal
susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos,
libera a los prisioneros;
el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño
y al malo solo el cariño
lo vuelve puro y sincero.

De par en par la ventana
se abrió como por encanto,
entró el amor con su manto
como una tibia mañana;
al son de su bella diana
hizo brotar el jazmín,
volando cual serafín,
al cielo le puso aretes
y mis años en diecisiete
los convirtió el querubín.