Esta canción de Manuel Picón está dedicada a esos cantores solitarios, que van por ahí, de bar en bar, dedicando su arte al público, como verdaderos "obreros" del canto.
Zitarrosa hace una excelente interpretación de este tema, que como en muchos casos, parece hecha a su medida.


Versión: Manuel Picón (Uruguay) y Olga Manzano - Disco: Una fuerza natural (1983)



Versión: Alfredo Zitarrosa (Uruguay)


Letra:



Es pájaro nocturno con smoking de alquilar,
su boca huele a musgo de rincones de ciudad,
recuesta su figura sobre un piano fantasmal
y canta y gesticula algún tango pasional
y las parejas mustias se entrelazan y se van
y el pájaro termina su gorjeo de soledad...


Debajo de la seda de su smoking de disfraz
no hay más que piel obrera donde aún se ve la cal,
saluda hacia las mesas, pasa por caja a cobrar
y trepa la escalera, se lo traga la ciudad...


Al alba la cerveza lo acompaña en algún bar
y cuelga de una silla su quimérico disfraz
su rostro es cotidiano, sin leyendas que contar,
sus gestos son vulgares, se diría que no es más
que un hombre haciendo tiempo sin saber bien qué esperar
bebiendo una cerveza infinitamente real...