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sábado, diciembre 05, 2015

Chacarera de un triste

Los autores de esta chacarera son "Los Hermanos Simón". Wikipedia en una breve nota dice que: "es un popular conjunto folclorico de Santiago del Estero (República Argentina) de gran relevancia local, nacional y que trascendió fronteras durante varias décadas en el siglo XX. Su vocalista era Juana Simón. El integrante que tocaba el bandoneón fue don Miguel Simón". "Entre las canciones escritas por ellos se destacan: "Chacarera de un triste", "Chacarera del Violin" y "De nuevo canta el coyuyo" (o "La mota") entre otras."
Elijan la versión que más les guste sin levantar polvareda! Yo ya tengo mi preferida.
Disfruten!

Versión: Los Chalchaleros (Argentina)

Versión: Los Chalchaleros y Juan Carlos Baglietto (Argentina)



Versión: Mercedes Sosa (Argentina)

Versión: Lorena Astudillo (Argentina) y Daniel Maza (Uruguay)

Versión: Cecilia Zabala y Juan Falú (Argentina)



Versión: Raúl Carnota (Argentina)

Versión: Horacio Guaraní (Argentina)

Versión: Enrique Bunbury (España)

Versión: Fernando Cabrera (Uruguay)

Letra:

Para qué quiero vivir
Con el corazón deshecho
Para que quiero la vida
Después de lo que me has hecho.

Yo te di mi corazón
vos el tuyo me entregaste
pero luego con engaños
prenda lo despedazaste.

Y porque fuiste tan cruel
si tu franqueza esperaba
porque jugaste conmigo
prenda si te idolatraba

Seguí guitarras seguí
seguí como yo llorando
compañera hasta la muerte
seguí mi alma consolando

Siempre del mundo olvidé
desengaños y amarguras
pero lo que vos me hiciste
prenda, en mi alma perdura.

No hay remedio ya lo sé
para que voy a buscarlo
tan deshecha tengo el alma
que inútil sería lograrlo

Cantando me pasaré
muy triste esta chacarera
puede ser que ya me alegre
en el instante que muera.

Seguí guitarras seguí
brindo por lo que me hiciste
rascando toda la noche
la chacarera del triste.

sábado, abril 20, 2013

Confesión del viento

Hay amigos del blog que les gusta participar, comentando las entradas y algunas veces proponen canciones. Esto último sucedió con esta bellísima canción de Roberto Yacomuzzi y Juan Falú (letra y música respectivamente).
Julieta es quien me sugirió esta canción, yo encantado de recibir su colaboración, y por si fuera poco, en su mail me dió toda la información de la misma y me pasó algunos de los músicos que la han interpretado. Julieta es profesora de música y me comentaba algo interesante: "...las primeras dos estrofas son siempre igual, y las segundas son una especie de "rompecabezas" de las anteriores, que puede variar, de hecho, en la versión de Juan y Luna es distinta... y me gusta pensar en eso, en la posibilidad de una canción que no termine en la canción en si, si no que abra una puerta, una ventana, para explorar, para recrear, para formar parte." Está buenísimo eso que dice Julieta. Muchas gracias!!!
Que las disfruten!!


Letra: Roberto Yacomuzzi (Argentina)
Música: Juan Falú (Argentina)

Versión: Libresur (Roberto Yacomuzzi - Sergio La Corte)

Versión: Liliana Herrero (Argentina)

Versión: Luna Monti y Juan Quintero (Argentina)

Versión: Carlos "Negro" Aguirre (Argentina)


Letra:

El viento me confió cosas 
Que siempre llevo conmigo, 
Me dijo que recordaba 
Un barrilete y tres niños, 
Que el sauce estaba muy débil, 
Que en realidad él no quiso, 
Que fue uno de esos días 
Que todo es un estropicio. 

Me dijo que los pichones 
A veces de apresurados 
Caen al suelo indefensos 
Y él no consigue evitarlo. 
Me habló de arenas de agosto, 
De cartas de enamorados, 
Del humo en las chimeneas, 
Del fuego abrazando el árbol. 

Iba quebrado de culpas 
Y seguía confesando. 
En su lomo de distancias 
No cabalgaba ni un pájaro. 
Era un fantasma ese viento, 
Un alma en pena penando 
Y en ese telar de angustias 
Tejió sus babas el diablo. 

Me dijo que recordaba 
Que en realidad él no quiso. 
Un barrilete y dos niños. 
Me habló de arenas al cielo 
Y chimeneas al piso, 
De cartas de enamorados, 
Que todo es un estropicio. 

Era un fantasma ese viento, 
Tejió sus babas el diablo, 
Iba quebrado de culpas 
Y no consigue evitarlo. 
En ese telar de angustias 
El fuego abrazando el árbol, 
El sauce estaba muy débil 
Y seguía confesando. 

Le pregunté por las chapas 
Del techo de los de abajo 
Dijo: “el hombre ha de luchar 
Para conseguir los clavos 
En vez de hincarse a rezar 
Para olvidar sus quebrantos 
O de sentarse a esperar 
Regalos eleccionarios”. 

Me sorprendió la respuesta 
Pero no quise atajarlo, 
Pues cuando lleva razón 
Vaya, quién quiere pararlo 

El viento me confió cosas 
Que siempre llevo conmigo, 
Que siempre llevo conmigo.