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lunes, julio 23, 2012

Para llevarte a vivir

Sin ánimo de aburrir, aunque van variando los músicos, pero vamos con una nueva interpretación que hace Juan Quintero en esa presentación junto a Luis Pescetti. El autor en este caso es Javier Ruibal. Que los disfruten!


Versión: Javier Ruibal (España)


Versión: Juan Quintero (Argentina)


Letra:



De lo dicho sin pensar,
de lo que callo y no digo,
de las cosas por pasar,
de las trampas del azar,
de las cartas del destino,
tengo un lápiz colora'o
con un librito guarda'o
para escribirlo contigo.


Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona,
tengo un farolillo verde
por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.


Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro,
tengo el palacio del moro,
para llevarte a vivir.


De todo lo que besé,
no doy beso por perdido,
pa que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.
Guardo un beso de reserva
para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.


El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd
siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.

jueves, junio 14, 2012

Toíto cái lo traigo andao

Letra y música: Javier Ruibal (España)


Versión: Javier Ruibal


Versión: Jorge Drexler (Uruguay) - Disco: Cara B (2008)


Letra:



¡Ay!, al revuelo de tu falda,
qué fresquito es el verano.
Dame tu boca de limonada
y cura mis labios que están quemados.


!Ay!, qué me importa a mí el levante,
si nos vamos por la orilla:
yo vivo el sueño del navegante
y sueño que te llevo la sombrilla.


¡Ay!, a la magia de las velas
no hay estrella que te iguale;
cuando la sangre se desordena,
atrapa mi corazón que se sale.


Y en las cumbres de tu cuerpo
se enreda toda la luna
y, más allá, ya todo es incierto:
bendita verdad si tú te desnudas.


¡Ay!, toíto Cái lo traigo anda'o,
desde El Puerto hasta Zahara;
tengo la fiebre del aluna'o,
sería el delirio si me besaras.


¡Ay!, toíto Cái y lo que que'a
me lo traigo cavila'o,
que ya no hay brisa sin tu melena,
qué rica la sombra que hay a tu la'o.


Pero tienes la costumbre
de poner agua por medio.
Dónde está el faro que a ti te alumbre
y dónde la isla de tu misterio.


Y de repente ya te has ido
más allá del rompeolas,
sola en la tierra y en la mar sola,
no sé si te tengo o si te he perdido.